La visita al dentista suele estar asociada con la ansiedad y el estrés. Sin embargo, con LUMIDENT propusimos una narrativa distinta. Al entrar en este espacio, el paciente no se encuentra con paredes blancas y luces fluorescentes agresivas, sino con un refugio que celebra la luz natural y el verde de sus jardines interiores.
Al colocar consultorios que conversan con patios ajardinados, se logra que el acto médico ocurra en un entorno de serenidad. La naturaleza aquí no es un adorno, es un componente de la salud.